Allá por el 2004, germina esta Fundación con el fin primero y último de dar oportunidades.
La Fundación Jorge Antonio comenzó a funcionar el 8 de marzo de 2004. Sus fundadores son la Sra. Haydeé Magdalena Primo y el Sr. Oscar Brósilo, quienes deciden donar parte de su patrimonio a la creación de una organización no gubernamental sin fines de lucro, luego del fallecimiento de su único hijo, Jorge Antonio Brósilo Primo. En conmemoración esta institución lleva su nombre.
Desde sus inicios, la fundación es dirigida y administrada por un Consejo Administrativo compuesto por 6 miembros que se desempeñan en los siguientes cargos: Presidente, Vicepresidente, Secretario, Prosecretario, Tesorero, Protesorero y tres miembros de la Comisión Revisora de Cuentas.
Este Consejo tiene como función administrar el financiamiento de los recursos y destinarlos a acciones que respondan a los propósitos de la Fundación, uno de ellos, es el de contribuir al bien común mejorando las condiciones de vida de personas que se encuentran en situaciones socioeconómicas vulnerables, favoreciendo una mayor igualdad de oportunidades para su inserción en la sociedad.
En sus comienzos, los miembros de la Fundación desarrollaban sus actividades en las instalaciones del Centro Educativo y Jardín de Infantes General José de San Martín, ya que no se contaba con un espacio propio, luego se establecieron en una vivienda particular sobre calle Reconquista s/n. El equipo de profesionales estaba conformado por docente de apoyo, nutricionista, fonoaudióloga, psicopedagoga y trabajadora social, en articulación permanente con el personal directivo y docentes de dichos establecimientos educativos.
A lo largo del tiempo la dinámica y organización dentro de la Fundación ha estado sujeta a modificaciones en cuanto a la modalidad de trabajo, las actividades que se brindan, los recursos humanos profesionales que desempeñan las tareas, etc., manteniendo siempre la mirada en la misión de la Fundación.
Actualmente, desde el mes de junio del año 2017, por medio de un convenio de colaboración con la Fundación Carola Andrés, quién cede el predio ubicado en calle Chile esquina Neuquén, para que nuestra fundación desarrolle sus actividades allí.